Al igual que la mayoría de los seguros éste es uno que uno nunca espera que tenga que utilizar. Nadie se levanta por la mañana y espera que se le queme la casa para poder cobrar el dinero del seguro.

Por eso si algún día tuviese que abandonar su lugar de origen ante la agitación política y la inestabilidad económica, uno puede tener la tranquilidad de poseer un segundo pasaporte para poner a salvo tanto nuestra familia como nuestros activos. No importa lo que pase ya que siempre habrá un lugar donde ir. En resumen, este plan B ofrece otra opción que algunos no pueden disfrutar lo que se traduce en una mayor libertad de movimiento.

A diferencia de otros seguros, poseer un segundo pasaporte ofrece una gran cantidad de beneficios incluso si nunca pasa nada malo para tener que recurrir a él. Con un segundo pasaporte, usted tiene la capacidad de viajar, invertir y hacer negocios en más lugares. En muchos casos, sus hijos y nietos también heredarán la segunda ciudadanía, por lo que, futuras generaciones podrán seguir disfrutando de esta póliza de seguro, al contrario que otras que son personales e intransferibles.

A medida que el mundo se está volviendo más impredecible, el número de solicitudes de este servicio está en aumento. Entre las principales causas se encuentran la insolvencia de los gobiernos, los controles de capital o las tasas de interés negativas. Donde abunda el terrorismo, el racismo, o los dirigentes políticos peligrosos se recomienda asegurarse con un segundo pasaporte.

El principal error es que la mayoría de la gente identifica el segundo pasaporte con gente muy rica. Nada más lejos de la realidad ya que cualquiera puede adquirirlo. Existen algunas personas cuyos ascendientes son originarios de otros países. Este es un motivo para conseguir la nacionalidad por ascendencia. Es una manera rápida, fácil y eficaz de conseguir una segunda ciudadanía. Pero no es la única manera.

Otra opción es la de “comprar un segundo pasaporte”. No se trata de ninguna estafa. Nos referimos a la ciudadanía económica, una serie de programas que se han establecido en países como Antigua y Barbuda, Dominica, San Cristobal y Nieves o Malta. Los requisitos varían en cada jurisdicción pero la idea general es que se realice una inversión o donación a cambio de la ciudadanía o pasaporte. Son programas legítimos y los pasaportes son de alta calidad al no necesitar visados especiales para viajar por todo el mundo. Los programas de ciudadanía por inversión son para gente que puede permitírselo ya que las cifras van desde algunos miles a millones de euros.

Finalmente, la gente que no tiene ascendencia de otro país ni tienen suficiente dinero para comprar un segundo pasaporte puede optar por establecer su residencia legal en otro país. Es entonces cuando obtendrán una visa de inmigrante que le autoriza a vivir y trabajar en ese país. Pasados varios años pueden solicitar la ciudadanía.

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