Imagínate que octubre no es más que un sueño, que todavía es septiembre y sigues en la playa, de visita por Tailandia, recorriendo la Ruta 66 o el lugar que este año haya servido de premio para tantas horas de trabajo. ¿Suena bien? Pues ahora deja de imaginarlo y ponte en marcha para conseguir vivir siempre de vacaciones.

Luis Pita, autor del libro Ten Peor Coche que tu Vecino, desvela cinco trucos que te ayudarán a alcanzar la libertad financiera para convertirte en el dueño de tu destino económico y de tu tiempo. A partir de ahí, podrás elegir si quieres vivir siempre de vacaciones, pasarte el día en un crucero, trabajar sólo en lo que te gusta o mantener tu vida tal y como es ahora.

Luis Pita tiene una libertad financiera de 14 años. Es decir, si hoy dejara de trabajar, podría mantener su mismo nivel de vida hasta 2030. Estos son los cinco pasos que te permitirán tener tanta libertad financiera como él:

1. Deja de ahorrar a final de mes

Si alguna vez te has preguntado por qué cuesta tanto ahorrar, la respuesta es porque lo hacemos al revés de como deberíamos. Hemos aprendido a gastar la nómina y guardar lo que sobra al final de mes. ¿El problema? Que nunca sobra nada o sobra muy poco. ¿La solución? El preahorro o pagarte a ti el primero, en lugar del último.

Empezar a preahorrar te tomará 30 segundos: programa una transferencia periódica todos los primeros de mes que aparte de tu cuenta el dinero que has decidido ahorrar. De esta forma, como el dinero no está en tu cuenta, no tendrás la tentación de usarlo y pronto te acostumbrarás a tu nuevo presupuesto de gasto.

2. Ten peor coche que tu vecino

¡Ojalá ganase más para poder ahorrar, con lo que tengo es imposible! Seguro que te lo has planteado alguna vez y después, cuando llega ese aumento o ese cambio de trabajo sigues sin poder ahorrar. El motivo es lo que se conoce como la trampa del gasto creciente. En otras palabras, que cuanto más ingresas, más gastas.

Tu cerebro no está entrenado para ahorrar, dejar la cuenta a cero es más fácil que no hacerlo. Empieza por olvidarte de gastar tus subidas de sueldo y aprovéchalas para acelerar tu ahorro. Es más, preahorralas directamente y no tendrás que preocuparte por ese dinero. Seguro que tu nuevo puesto de jefe de equipo no incluye entre los requisitos comprar un coche de gama alta. El título del Luis Pita no es casual, deja de pensar en tener mejor coche que tu vecino y piensa en tener más libertad financiera.

3. No compres la tele de plasma a crédito

Evita las deudas y tendrás buena parte del camino hacia tus eternas vacaciones recorrido. Hoy en día es fácil caer en la trampa de la financiación barata. Las propias tiendas se encargan de promocionar los préstamos a tipo cero, pero por los que sí pagas otros gastos como los de estudio y apertura.

Las deudas tienen tres efectos perniciosos sobre tu bolsillo. El primero es que gastas más de lo que necesitas. Nuestro cerebro percibe como algo razonable pagar 50 euros al mes por una televisión nueva, pero le costará más aceptarlo si su precio es de 800 euros y no puede financiarlos.

El segundo efecto es que cuando te endeudas, pagas más por el mismo producto por los intereses de la financiación o el préstamo.
El tercero es que cuando tienes deudas, eres esclavo de ellas.
Las deudas son una losa emocional, un recordatorio de las obligaciones económicas y una presión añadida. Además, te obligan a conseguir mantener un nivel de ingresos para poder pagarlas.

4. Aprovecha el interés compuesto, invierte

Ahorrar es el primer paso para conseguir la libertad financiera, pero se queda huérfano sin la inversión. Para acelerar el proceso es necesario poner tu dinero a trabajar e invertirlo para aprovechar el poder del interés compuesto, que además juega a tu favor en periodos de tiempo amplio.

El interés compuesto consiste en reinvertir cada año los beneficios que obtienes por tu dinero, de manera que cada vez obtienes intereses de un capital inicial mayor. De forma resumida: el típico efecto bola de nieve.

Imagina dos compañeras de trabajo, Marta y Elena, con el mismo sueldo y que ahorran los mismos 250 euros todos los meses con la diferencia de que Marta lo guarda en su cuenta corriente y Elena lo invierte obteniendo un 4% cada año. Al cabo de 25 años Marta tendrá 75.000 euros en su cuenta, mientras que Elena habrá acumulado 128.532 euros. La diferencia de 53.532 euros son los intereses que habrá generado su dinero.

5. Genera ingresos pasivos

Como la inversión, los ingresos pasivos son una fórmula de acelerar hacia la Libertad Financiera. Lo que caracteriza a los ingresos pasivos es que no necesitan de tu tiempo de forma constante para aportar dinero a tu cuenta corriente. No son como tu empleo, en el que si no vas a la oficina y trabajas, no cobras.

Los ingresos pasivos requieren una inversión inicial de tiempo o dinero, pero a partir de ahí funcionan casi solos, por eso se llaman pasivos. Hay muchas fórmulas para generar ingresos pasivos, desde cursos online hasta libros pasando por crear un negocio que funcione en modo automático.

Si no se te ocurre cómo hacerlo, piensa en tu hobbie o en algo en lo que seas realmente bueno, en conocimientos que sólo tú tienes y que sabes que son valiosos. ¿Podrías plasmarlos en un manual práctico? Seguramente. ¿Podrías poner a vender ese manual en ebay, Amazon y otros repositorios? También y eso te estaría generando una serie de ingresos recurrentes todos los meses sin apenas dedicarle tiempo. Esos son ingresos pasivos. ¿Y tú, te apuntas al plan?

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